lunes, 29 de agosto de 2011

Discurso en Cibeles


Queridos amigos:

Agradezco las cariñosas palabras que me han dirigido los jóvenes representantes de los cinco continentes. Y saludo con afecto a todos los que estáis aquí congregados, jóvenes de Oceanía, África, América, Asia y Europa; y también a los que no pudieron venir. Siempre os tengo muy presentes y rezo por vosotros. Dios me ha concedido la gracia de poder veros y oíros más de cerca, y de ponernos juntos a la escucha de su Palabra. 

En la lectura que se ha proclamado antes, hemos oído un pasaje del Evangelio en que se habla de acoger las palabras de Jesús y de ponerlas en práctica. Hay palabras que solamente sirven para entretener, y pasan como el viento; otras instruyen la mente en algunos aspectos; las de Jesús, en cambio, han de llegar al corazón, arraigar en él y fraguar toda la vida. Sin esto, se quedan vacías y se vuelven efímeras. No nos acercan a Él. Y, de este modo, Cristo sigue siendo lejano, como una voz entre otras muchas que nos rodean y a las que estamos tan acostumbrados. El Maestro que habla, además, no enseña lo que ha aprendido de otros, sino lo que Él mismo es, el único que conoce de verdad el camino del hombre hacia Dios, porque es Él quien lo ha abierto para nosotros, lo ha creado para que podamos alcanzar la vida auténtica, la que siempre vale la pena vivir en toda circunstancia y que ni siquiera la muerte puede destruir. El Evangelio prosigue explicando estas cosas con la sugestiva imagen de quien construye sobre roca firme, resistente a las embestidas de las adversidades, contrariamente a quien edifica sobre arena, tal vez en un paraje paradisíaco, podríamos decir hoy, pero que se desmorona con el primer azote de los vientos y se convierte en ruinas.

Queridos jóvenes, escuchad de verdad las palabras del Señor para que sean en vosotros «espíritu y vida» (Jn 6,63), raíces que alimentan vuestro ser, pautas de conducta que nos asemejen a la persona de Cristo, siendo pobres de espíritu, hambrientos de justicia, misericordiosos, limpios de corazón, amantes de la paz. Hacedlo cada día con frecuencia, como se hace con el único Amigo que no defrauda y con el que queremos compartir el camino de la vida. Bien sabéis que, cuando no se camina al lado de Cristo, que nos guía, nos dispersamos por otras sendas, como la de nuestros propios impulsos ciegos y egoístas, la de propuestas halagadoras pero interesadas, engañosas y volubles, que dejan el vacío y la frustración tras de sí. 

Aprovechad estos días para conocer mejor a Cristo y cercioraros de que, enraizados en Él, vuestro entusiasmo y alegría, vuestros deseos de ir a más, de llegar a lo más alto, hasta Dios, tienen siempre futuro cierto, porque la vida en plenitud ya se ha aposentado dentro de vuestro ser. Hacedla crecer con la gracia divina, generosamente y sin mediocridad, planteándoos seriamente la meta de la santidad. Y, ante nuestras flaquezas, que a veces nos abruman, contamos también con la misericordia del Señor, siempre dispuesto a darnos de nuevo la mano y que nos ofrece el perdón en el sacramento de la Penitencia.

Al edificar sobre la roca firme, no solamente vuestra vida será sólida y estable, sino que contribuirá a proyectar la luz de Cristo sobre vuestros coetáneos y sobre toda la humanidad, mostrando una alternativa válida a tantos como se han venido abajo en la vida, porque los fundamentos de su existencia eran inconsistentes. A tantos que se contentan con seguir las corrientes de moda, se cobijan en el interés inmediato, olvidando la justicia verdadera, o se refugian en pareceres propios en vez de buscar la verdad sin adjetivos. 

Sí, hay muchos que, creyéndose dioses, piensan no tener necesidad de más raíces ni cimientos que ellos mismos. Desearían decidir por sí solos lo que es verdad o no, lo que es bueno o malo, lo justo o lo injusto; decidir quién es digno de vivir o puede ser sacrificado en aras de otras preferencias; dar en cada instante un paso al azar, sin rumbo fijo, dejándose llevar por el impulso de cada momento. Estas tentaciones siempre están al acecho. Es importante no sucumbir a ellas, porque, en realidad, conducen a algo tan evanescente como una existencia sin horizontes, una libertad sin Dios. Nosotros, en cambio, sabemos bien que hemos sido creados libres, a imagen de Dios, precisamente para que seamos protagonistas de la búsqueda de la verdad y del bien, responsables de nuestras acciones, y no meros ejecutores ciegos, colaboradores creativos en la tarea de cultivar y embellecer la obra de la creación. Dios quiere un interlocutor responsable, alguien que pueda dialogar con Él y amarle. Por Cristo lo podemos conseguir verdaderamente y, arraigados en Él, damos alas a nuestra libertad. ¿No es este el gran motivo de nuestra alegría? ¿No es este un suelo firme para edificar la civilización del amor y de la vida, capaz de humanizar a todo hombre?

Queridos amigos: sed prudentes y sabios, edificad vuestras vidas sobre el cimiento firme que es Cristo. Esta sabiduría y prudencia guiará vuestros pasos, nada os hará temblar y en vuestro corazón reinará la paz. Entonces seréis bienaventurados, dichosos, y vuestra alegría contagiará a los demás. Se preguntarán por el secreto de vuestra vida y descubrirán que la roca que sostiene todo el edificio y sobre la que se asienta toda vuestra existencia es la persona misma de Cristo, vuestro amigo, hermano y Señor, el Hijo de Dios hecho hombre, que da consistencia a todo el universo. Él murió por nosotros y resucitó para que tuviéramos vida, y ahora, desde el trono del Padre, sigue vivo y cercano a todos los hombres, velando continuamente con amor por cada uno de nosotros.

Encomiendo los frutos de esta Jornada Mundial de la Juventud a la Santísima Virgen María, que supo decir «sí» a la voluntad de Dios, y nos enseña como nadie la fidelidad a su divino Hijo, al que siguió hasta su muerte en la cruz. Meditaremos todo esto más detenidamente en las diversas estaciones del Via crucis. Y pidamos que, como Ella, nuestro «sí» de hoy a Cristo sea también un «sí» incondicional a su amistad, al final de esta Jornada y durante toda nuestra vida. Muchas gracias.

sábado, 20 de agosto de 2011

Cuatro Vientos

El Papa llegará al aeródromo de Cuatro Vientos, y comenzará la adoración eucarística. Los participantes en la JMJ pasaremos la noche en el aeródromo. Para quien lo desee, habrá varias carpas donde se podrá adorar al Santísimo Sacramento.


09:30 Misa de clausura de la JMJ
El Papa concelebrará la Misa con millares de obispos y sacerdotes, y se dirigirá a los jóvenes y menos jóvenes presentes, para enviarles al mundo a testimoniar su fe, como hizo el Señor con sus Apóstoles. Al final de la Misa conclusiva, el Santo Padre anunciará el lugar donde se celebrará la siguiente edición de la Jornada Mundial de la Juventud.
 
17:30 Encuentro del Papa con voluntarios
Benedicto XVI tendrá un breve encuentro con los voluntarios de la JMJ en el recinto ferial IFEMA.

viernes, 19 de agosto de 2011

Via Crucis

En cada estación del Via Crucis estará un paso de la Semana Santa española, que represente la escena. Vienen de distintos puntos de la península. Los pasos se ubicarán entre la plaza de Cólon, de donde partirá el Via Crucis, el Paseo de Recoletos y la plaza de Cibeles, donde finalizará el acto. Aquí tenéis las tres primeras:

Ultima_cena_61ª Estacion
Nombre: 
"La Ultima cena"
Cofradía:
Ntro.Padre Jesús Nazareno Murcia.
Procedencia: Murcia
Autor: Francisco Salzillo
Año: 1763


Beso_de_Judas_2
2ª Estacion
Nombre: "El beso de Judas"
Cofradía:
Hermandad del Prendimiento Málaga
Procedencia: Málaga
Autor: Antonio Castillo Lastrucci
Año: 1961


Negaciones_8
3ª Estacion
Nombre: "Negaciones de San Pedro"
Cofradía: Hermandad de Nuestro Padre Jesús en "El prendimiento"
Procedencia:
Orihuela (Alicante)
Autor:
Federico Coullaut-Varela,
Año: 1947

jueves, 18 de agosto de 2011

Llega el Papa!

12:00
Llegada del Papa al aeropuerto de Barajas
Ceremonia de bienvenida en el Pabellón de Estado

12:40
Entrada del Papa en Madrid
Recorrido de entrada a la ciudad en Papamóvil y llegada a la Nunciatura

19:30
Acto de bienvenida de los jóvenes en Cibeles
En la plaza de la Independencia cruzará la Puerta de Alcalá con jóvenes de los cinco continentes. Tras este acto, subirá al Papamóvil, que lo trasladará hasta la plaza de Cibeles.

21:30
Una luz a la noche
Tras recibir al Papa en Cibeles, doce imágenens de la Virgen de todo el mundo estarán en las calles de Madrid para que los jóvenes peregrinos las visiten, canten y recen. 

martes, 16 de agosto de 2011

Programa para el día 16 de Agosto

Programa Cultural
A lo largo de todo el día se celebrarán diversas actividades del Programa Cultural de la JMJ, cuando no coincidan con los actos principales de la JMJ. Este plan incluye conciertos, exposiciones, muestras, visitas guiadas a museos, obras de teatro, y un largo etcétera. El programa se dará a conocer más adelante, cuando se cierren todas las propuestas recibidas.

08:00
Llegada a Madrid
Desde primera hora de la mañana, los peregrinos y grupos inscritos en la JMJ podrán recoger sus acreditaciones y mochilas en los lugares indicados por la organización.

20:00
Misa de Inauguración
La Jornada Mundial inicia a las 20:00h con una Misa en la plaza de la Cibeles de Madrid, presidida por el arzobispo de Madrid y concelebrada por los obispos y sacerdotes que participan en la JMJ

lunes, 15 de agosto de 2011

Encuentro iCat


Desde hace más de 2 años se ha establecido una red social de cientos de miles de personas en torno a la Jornada Mundial de la Juventud 2011. El encuentro de redes “iCat” pretende ser un encuentro de todos aquellos que participamos en las redes sociales. El objetivo es ser un punto de encuentro de experiencias personales sobre el modo en que los católicos viven su fe en la red.
Nuestro objetivo es también abrir el debate sobre la presencia de la fe en las redes sociales, una nueva forma de vivir la fe y de evangelizar, que permite también llegar a un encuentro personal con tus amigos.

¿Dónde y cuándo?
El encuentro de redes “iCat” será el viernes 19 de agosto en el Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid, un lugar con aforo para 9.000 personas, desde las 14.00h hasta las 15.30h. (el mapa como llegar: AVENIDA FELIPE II, S/N, 28009 Madrid, España).

Inscríbite!

viernes, 12 de agosto de 2011

Gracias a la JMJ encontró la fe

“Conozco jóvenes no cristianos que en una JMJ descubrieron qué es la fe vivida”

Opus Dei - Rina asistió a la JMJ de Colonia en 2005Comentas que la JMJ de Colonia fue decisiva en tu vida…
Me quedé impresionada. No era practicante entonces, pero tuve curiosidad sobre el nuevo Papa Benedicto XVI. Llegué a Colonia y… ver tanta gente de distintas razas y países, con distintos modos de vivir la fe... me hizo reflexionar acerca de qué es exactamente la fe y en qué creemos los católicos. Recuerdo que fui sola, como voluntaria, lo pasé muy bien y volví con una nueva apreciación de qué es la fe vivida.

¿Qué te animó a ir a Colonia?

La verdad es que me dejé llevar un poco por la muerte de Juan Pablo II y la elección del nuevo papa Benedicto XVI. Como no era especialmente practicante, tenía curiosidad sobre el nuevo papa y la institución de la Iglesia. Me preguntaba cómo es posible que un papa tan anciano y enfermo y –según algunos– retrógrado en sus ideas, muy lejos del ideal del mundo, atrajera a tanta gente joven a homenajearle en los días de su muerte. Y cómo es posible que la Iglesia que lloró tanto en aquellos días, se alegró de una manera tan visible cuando el nuevo papa fue elegido sólo unos días después. ¿Qué, o quien, hay detrás? Eso es lo que me animó a ir a Colonia.

¿Qué significa para ti un acto religioso de esta envergadura?

Para mí es un acontecimiento de gran alcance que puede mostrar a todo el mundo –creyentes o no– el aspecto de alegría y unidad de la cristiandad. Suelo oír los argumentos de que la Iglesia Católica es retrógrada, que solo cierto 'tipo' de gente cree... pero en actos como la JMJ, vemos que la Iglesia es diversa, que sus fieles proceden de partes muy distintas, que afirma la universalidad de la fe. Puedo mostrar quién soy y dar testimonio a los demás de esa riqueza.
Opus Dei - Es voluntaria de la JMJ y cursa un master en la Universidad de Navarra¿Recomendarías a todos los jóvenes asistir a un acto como éste?
Sin duda. Aquella JMJ me enriqueció, me ha ayudado a conocer mejor mi propia fe. Conozco algunos jóvenes no cristianos que han ido a una JMJ y les sirvió para descubrir qué es la fe vivida. Un evento mundial con dos millones de personas, donde se van a tratar tantos temas y va a haber un gran intercambio cultural, es una experiencia que no se pueden perder porque les va a enriquecer.

¿Qué valores se promueven en la JMJ?

La unidad en la misma fe, en buscar lo esencial –que es Cristo– a pesar de las diferencias que puede haber por los distintos matices, culturas, tradiciones e idiosincrasias. También la universalidad: es impresionante ver gente tan distinta con algo tan en común. Y por último, que la Iglesia está viva y la hacemos entre todos.